La batalla por el Mundial de Fórmula 1 está al rojo vivo y en Maranello no quieren perder el tren. Haber conquistado dos de las últimas tres carreras ha metido a Ferrari de lleno en la pelea por el título, pero en la fábrica italiana son plenamente conscientes de que su monoplaza todavía no es tan completo como el de Mercedes. Las eternas rectas de Spa-Francorchamps amenazan con sacar a la luz las vergüenzas del SF-26 frente a las flechas de plata. Para evitarlo, la Scuderia prepara una auténtica revolución técnica en el Gran Premio de Bélgica.

