Con Ferrari ocurre un poco como con aquellos majestuosos clubes de fútbol que llevan tiempo embarcados en una travesía por el desierto a la espera de volver a celebrar algo gordo. Cualquier persona que no sea una entendida en Fórmula 1 seguramente alucine al caer en la cuenta de que el último título que se exhibe en las vitrinas de Maranello data de 2007. El protagonista de la hazaña fue Kimi Raikkonen, que, tras 19 temporadas en el Mundial, anunció este miércoles que se retirará a final de curso, el tercero enfundado en el mono de Alfa Romeo. A sus 41 años, el finlandés es el penúltimo de la generación de pilotos a la que también pertenece Fernando Alonso, quien, tras confirmar la prolongación de su contrato con Alpine para 2022, heredará la etiqueta de piloto más veterano de la parrilla.

