El sueño de cualquier aficionado que visita el Parque de Monza para el Gran Premio de Italia es lucir en esa mítica foto que abrocha uno de los domingos más mágicos de la Fórmula 1, la que se produce con el podio y la invasión tradicional de la pista transalpina. Y si la escudería que gana es Ferrari, la fiesta es total y deja imágenes únicas, como se vivió en episodios gloriosos de los Michael Schumacher, Fernando Alonso o Charles Leclerc en los últimos cursos. En 2026 existe una buena oportunidad, con un SF-26 competitivo y unas condiciones que benefician al equipo de Maranello. De paso, volverán a batallar en clave título mundial ante el otro gran ídolo local, Andrea Kimi Antonelli.

