Hay quien dice que a los hijos hay que curtirlos, y seguramente eso explica que Lawrence Stroll, el empresario canadiense cuya fortuna se estima en más de 2.000 millones de dólares (unos 1.800 millones de euros) y que posee el mayor paquete accionarial de Aston Martin, decidiera fichar a Fernando Alonso como compañero de equipo de su hijo, Lance. Sobre todo, si rebobinamos y recuperamos varios de los episodios que han ido cosiendo el relato del asturiano desde que debutó en la Fórmula 1 con Minardi, hace más de veinte años. Hasta el momento han sido 12 los vecinos con los que ha cohabitado, terminando por delante de ellos en ocho ocasiones.

