En el caso de Fede Valverde (Montevideo, Uruguay, 24 años), la anécdota ha terminado convirtiéndose en la historia. Su cambio de apodo, de Pajarito a Halcón, simboliza el salto de su fútbol en el último medio año: de la sala de espera permanente del Madrid, a protagonista principal; de goleador accidental a sorprendente artillero. El chico tímido de voz aflautada que empezó a despuntar en Peñarol ya conquistó el Madrid y ahora le espera el reto mundial de Qatar, el país donde los halcones son el ave nacional. (Este jueves, Uruguay debuta contra Corea del Sur; 14.00, Movistar).

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