Que la selección española haya acabado la fase de grupos sin encajar ningún gol no es casualidad. Es el reflejo del trabajo del equipo y la consecuencia de una línea defensiva sólida donde Llorente (y Porro) han rendido a buen nivel, Cucurella mantiene la regularidad, Laporte es el Ayme de los grandes torneos y Cubarsí ha dado el paso al frente que le faltaba para convertirse en una de las sensaciones del Mundial: sólido en los duelos, inteligente en la colocación, rápido a la espalda y excelso en la salida de balón. Tiene sólo 19 años, pero juega como un veterano. «En el campo no hay edad, se trata de ganar cada duelo y mejorar cada día», asegura.

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