Un futuro a precio de oro. La liga saudí compra a la gran promesa del golf español. Eugenio López Chacarra, de 22 años y número dos del mundo amateur, ha dado un inesperado giro a su prometedora carrera y ha fichado por el millonario proyecto de LIV Golf, hinchado con el ingrediente adictivo de los petrodólares, como puerta de entrada en el deporte profesional. El madrileño había renunciado hace pocas semanas a dar todavía ese salto a la élite para continuar formándose en la Universidad de Oklahoma, donde estudia la doble carrera de Finanzas y Psicología, y seguir compitiendo en el poderoso circuito universitario estadounidense, donde florecen y se curten las mejores joyas del golf mundial. Aquella decisión parecía un paso de prudencia en un mundo en el que predomina la exigencia de un crecimiento rápido. Antes incluso de que les salgan los dientes en el planeta profesional, los cachorros hablan de ser el número uno y de ganar un grande. También él. Chacarra, tranquilo, comentó entonces: “No ha sido una decisión fácil, había mucho dinero de por medio, pero en la vida no todo es dinero. Terminaré mi licenciatura, como les prometí a mis padres”.

Seguir leyendo

El niño que se entrenó con Seve

La publicación Golfweek incluyó recientemente a Eugenio López Chacarra en una lista de 10 golfistas por los que apostaba que ganarían en el PGA Tour el próximo curso. Hasta ahora el madrileño había disputado gracias a invitaciones tres torneos del circuito americano, con un puesto 45 en el Sanderson Farms como mejor resultado (dos cortes fallados) y es el número 1.785 de la clasificación mundial. “El juego en Estados Unidos me gusta, le va a mis habilidades de pegar fuerte y alto”, explica Chacarra. Su hermana Carolina, tres años menor, también se curte en el circuito universitario estadounidense.
A ese peldaño previo a la cima había llegado el madrileño tras una trayectoria de pasos firmes. El nuevo fichaje de la liga saudí recuerda que cuando tenía seis o siete años compartió alguna práctica con Seve Ballesteros, con quien coincidía en Pedreña en verano porque su familia paterna es de Santander. El legendario jugador incluso le dejó entrar en su sala de trofeos y coger la jarra de campeón del Open Británico.
Otro ilustre compañero de entrenamientos ha sido Gareth Bale. Con el galés coincidió Chacarra en el madrileño club de La Moraleja, del que ambos son socios. Eugenio recuerda la ocasión en la que vio al entonces delantero del Madrid practicar solo, se acercó a él, comenzaron a charlar y empezó una amistad más allá del green. Chacarra y Bale han compartido incluso alguna tarde de videojuegos en la casa del futbolista galés.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *