Con el pitido final en Estrasburgo llegó la liberación, la fiesta y la celebración por parte de los jugadores sobre el mismo césped del estadio francés. Todos los jugadores rayistas fueron a celebrarlo y agradecer a todos los desplazados el ánimo y el empuje hasta la gran final. Fue ahí cuando se cantó la versión más especial de ‘la vida pirata’ y además se manteó a uno de los grandes protagonistas y líderes de este Rayo, Isi Palazón.

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