Otra vez ellos. Otra vez desatascando un partido que el Union SG estaba poniendo complicado. Otra vez tirando el muro rival. Otra vez asistiendo uno y marcando otro. Otra vez, en definitiva, Giuliano y Julián. El primero porfiando por la banda, el segundo mandándola a la jaula incluso cuando el control fue malo. Por algo uno es el mejor asistente del Atlético, por algo el otro es el máximo goleador. Este Atlético será lo que ambos quieran. Ya lo es, de hecho.

