Algo ha cambiado en el Madrid respecto a los dos últimos años. Es Carlos Espí, ese especialista en el área que no tenía. Un tipo capaz de bajar una lavadora o rebañar cualquier pelota en el área. El ariete firmó en el 90′ el primer triunfo del Madrid de Mou, muy similar al de Arbeloa, que fue perdiendo fuelle y ritmo. Arrancó notable, no supo contener la reacción del Espanyol y se expuso al intercambio de golpes, partido (cuatro que no defienden) y sin equilibrio. Los pericos cayeron con honor, mostrando hechuras de bloque armado, pero esta vez no le sonrió la apuesta de la contra.

