Hubo un momento en la ida de los cuartos de la Nations League en Róterdam en el que Luis de la Fuente parecía desesperado: agitaba los brazos tratando de bajar las pulsaciones de su equipo, todavía con 1-1, pese a que habían marcado antes. El gesto recordó al de Rodri en los octavos de la Eurocopa. Georgia se había adelantado y el centrocampista se paró unos segundos con la pelota y pidió calma. España había perdido el hilo del juego, como le sucedió el jueves contra Países Bajos, a quien recibe esta noche en Mestalla para dirimir el pase a la final four (20.45, La1). Ninguna selección ha llevado tanto al límite a la Roja, nadie le ha exigido recurrir tanto a su reserva de resistencia desde la derrota en Glasgow, la única en competición con De la Fuente.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *