Todo empezó en la casa de sus padres en 2006, con el motor de una vieja nevera. El próximo 18 de abril culmina en el Palacio de la Zarzuela recibiendo de mano de los Reyes el Premio Nacional a las Ciencias Aplicadas al Deporte por tratarse de una «referencia mundial». Así se resume el camino iniciado de la nada por Víctor y Javier Alfaro en el que ahora<strong> les acompaña un equipo multidisciplinar de unos 200 podólogos y de otros 150 profesionales con visiones muy distintas (matemáticos, físicos, ingenieros o técnicos) para cuidar los pies y la biomecánica de más de 5.000 deportistas de élite y de los más de 500.000 pacientes anónimos</strong> de Podoactiva.

