España vivió un Super Sunday en Bergen (Noruega), en el Campeonato de atletismo de Europa sub-23. Como si fuera un efecto teatral, se guardó lo mejor para el final, con una tarde de domingo apoteósica: Inés López, una discóbola, rara avis en el atletismo español, se proclamó campeona; como María Forero, una onubense que entrena en la fría León con José Enrique Villacorta y que arrasó en los 5.000m; o el relevo de 4x400m masculino, que se llevó la medalla de oro y el récord de Europa. España regresó con once medallas: cuatro de oro -por la mañana Pablo Delgado ganó también en triple salto-, tres de plata y cuatro de bronce.

