Bendita intensidad la de Sebas Saiz para salir a comerse el mundo cuando apenas había jugado en el Eurobasket. La de Usman Garuba para fajarse con Alperen Sengun, estrella rival y compañero en los Rockets. La de Alberto Díaz para hacer perder un balón crucial a Shane Larkin a falta de 19 segundos. Sin que su trabajo se refleje en la estadística, todo ellos resultaron fundamentales en el triunfo de la selección ante Turquía. Vale el liderato del grupo. Espera rival en octavos. Será el cuarto clasificado del grupo de la muerte.

