Cualquier equipo de baloncesto que se precie tiene que cumplir ciertos principios básicos: <strong>defensa e intensidad. Los nuevos, los viejos y los eternos. Y uno que aspira a ser, por talento y pasado, es la Selección Española. Regresó con el verano y trituró a Macedonia del Norte siendo fiel a esas bases (80-44).</strong> Y eso que no se jugaban nada.

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