A España la ilusión le llegó con pupas a la Euro. Primero, en la previa, se le cayeron sus dos referentes, Jenni Hermoso y Alexia Putellas. Y después Alemania le dio un baño de pragmatismo. Hasta que se topó con Inglaterra en Brighton. No hubo ni rastro de ese equipo irregular del debut frente Finlandia, ni el de la fragilidad en las áreas ante Alemania, mucho menos del que sorteó con más dudas que certezas a Dinamarca. Ante la anfitriona, España se miró en el espejo de España. Un espejo, en cualquier caso, que se rompió cuando el reloj ya le comenzaba a sonreír a la Roja. Los planes de partido le funcionaban a la perfección a Jorge Vilda hasta que el orgullo de Inglaterra neutralizó el gol de Esther. En la prórroga, ya cuando las emociones se burlaban del juego, The Three Lions sellaron su pase a semifinales ante una España que murió de pie.

