A España no se le hizo tarde en Braga. Tras más de una hora de fútbol de barbecho, sin osadía alguna cuando solo le valía ganar, la Roja espabiló a última hora y dejó en la cuneta a Portugal, que pagó cara su tendencia al conservadurismo. Su nómina de jugadores está muy por encima de su intrepidez, no le van las alegrías y es una selección demasiado calculadora. Nada hizo España hasta que Luis Enrique agitó al equipo con los cambios y tras un partido para aburrir la Roja se procuró un rato para ganar. Nico Williams descolgó de cabeza un centro de Carvajal y Morata crujió a Cristiano y compañía. CR, limitado pero consentido como titular hasta el último instante de Portugal en esta Liga de Naciones que ya tiene cuatro finalistas para el próximo mes de junio: Países Bajos, Croacia, Italia y España.

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