Tal y como se esperaba, la prueba contra Lituania resultó tremendamente dura. Se concebía incluso la derrota y, tal y como ocurrió ante Grecia en el partido de <strong>Atenas</strong>, España se dio un pequeño baño de realidad, de hacer caso a <strong>Scariolo </strong>y no considerarnos favoritos en este <strong>Eurobasket</strong>. Aunque quizá, por lo visto en Gran Canaria, no estemos tan lejos.

