Con su credibilidad en juego, la Federación Española de Rugby ha discutido este miércoles qué hacer con los post de Instagram de Jason Tomane, un jugador neozelandés que jugó cuatro partidos de clasificación para el Mundial con Rumania y que estuvo más tiempo fuera del país de lo permitido para ser elegible. Lo reconoció la propia Federación Rumana de Rugby, que aseguró contar con los permisos y que no hay caso. España está en pleno proceso de apelación tras la sanción de World Rugby –la federación internacional de este deporte– por alinear indebidamente al sudafricano Gavin Van den Berg, que apartó a la selección de su primer Mundial en 24 años. Y la primera respuesta ha sido la prudencia. No habrá, de momento, denuncia y la Federación se limita en un comunicado a decir que ha puesto el caso en manos de sus servicios jurídicos.

