El Porsche de Johannes Zelger se quedó cruzado en mitad del trazado de Bathurst (Australia) y las banderas amarillas no bastaron para que el líder Aaron Walker redujese la velocidad de su Mercedes y no embistiera de forma brutal al coche parado. Se rozó la tragedia, pero afortunadamente ambos pilotos pudieron salir por su propio pie de los vehículos.

