Euforia. Eso era el Atlético a la conclusión del choque. Se peleó mucho, se sufrió más, se acabó consiguiendo que el 4-0 de la ida acabara siendo decisivo para jugar una final para la que Koke tenía claro la hoja de ruta: “Nuestra gente está muy ilusionada con la Copa y queremos levantar el título. Sabíamos que íbamos a sufrir. Hemos tenido ocasiones en el primer tiempo pero no entraron. El equipo hizo lo que tenía que hacer para pasar la eliminatoria”.

