Una de las noticias reseñables del partido del Real Madrid ante el Alavés fuella presencia de Davide Ancelotti como entrenador principal del equipo blanco, en sustitución de su padre, Carlo Ancelotti, que tuvo que presenciar el partido desde la grada tras su sanción por acumulación de tarjetas amarillas. No era su primera vez, durante el COVID también tuvo que dirigir al equipo en solitario y subirse a la palestra para defender la actuación de los suyos. «El asunto mío lo disfruté muchísimo, un poco nervioso al principio como todas las primeras veces», confesó.

