Hansi Flick no acostumbra a intervenir con frecuencia en los entrenamientos. Observa, corrige puntualmente a algún futbolista y da libertad a sus jugadores. Hay excepciones, claro. Pocas tan significativas como la sesión previa al partido de ida de los cuartos de final de la Champions League frente al Atlético de Madrid (21.00, Movistar). El técnico alemán se mostró especialmente intervencionista y, durante el ejercicio de presión, detuvo el trabajo en repetidas ocasiones. A su lado estaba Toni Tapalovic, uno de sus colaboradores. Y el foco principal de sus indicaciones se centró en el mediocampo: Eric García, uno de sus mimados, el camaleónico futbolista capaz de tapar cualquier boquete del Barcelona. Así lo demostró en el último partido ante el Atlético en el Metropolitano: comenzó como pivote, pasó al lateral derecho y terminó de nuevo en el centro del campo.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *