Carlo Ancelotti ya le va cogiendo el pulso a su nueva vida. De Madrid, a Río de Janeiro, que será su cuartel general durante el año de contrato que tiene con la selección brasileña. Del todo bajo control, al ir aprendiendo, lo que es el día día en su nuevo destino. Los paseos por La Finca o la Casa de Campo volverán, pero ahora su entorno es diferente y cada paso debe medirlo al máximo por aquello de la seguridad principalmente y porque es un país que vive el fútbol como uno de los grandes alicientes.

