Endrick roba el día de Mbappé
Fuente: Marca Original en marca.com
Mientras el Madrid masticaba piedras ante el Pucela, Toni <strong>Kroos </strong>podía estar jugando con los niños, visitando su fundación, haciendo un podcast con su hermano Félix e incluso puede que viendo a su ex equipo ante el Valladolid. En cualquier caso, no estaba en el <strong>Bernabéu </strong>y eso lo notó el Madrid, que ante este tipo de partidos (autobuses para los clásicos y bloques bajos para los modernos) echa más de menos que nunca la hipnótica mecedora del alemán, la que quiebra muros con sutiles caricias al balón. La salida de Toni es más dañina para el Madrid que la de <strong>Cristiano, Benzema o Ramos,</strong> por citar sólo algunos, porque afecta a la esencia misma de su juego. Simplemente, hay que inventar otra forma de jugar. Y no es tan fácil.