El PSG es humano. Así lo demostró un Olympique de Lyon comandado por Endrick en el Parque de los Príncipes. El brasileño realizó una demostración de pegada y poderío físico para vencer al líder de la Ligue 1 y semifinalista de la Champions. Primero con un gol de los suyos, destrozando el balón. Y después haciendo de director de orquesta, poniendo el segundo en bandeja a Moreira. El PSG, que dominó a partir del 0-2, se encontró con un gran Greif, que detuvo cualquier signo de rebelión de los de Luis Enrique. El tanto de Kvarastkhelia en el añadido no fue suficiente para los parisinos.

