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En la dirección correcta

Fuente: El País Original en elpais.com

El día de su primera comunión, Amelia del Castillo quería lucir un pin del Atlético de Madrid. Sus padres no accedieron. Los chicos de su barrio sí la aceptaron en sus partidos de fútbol en el parque. Eran los años 50 del siglo pasado. “Loca”, “trastornada” o “fulanilla” eran algunos de los adjetivos que sobrevolaban el ambiente. Fue la primera mujer presidenta de un club de fútbol en España.