Emiliano Buendía, argentino, español, de Mar del Plata, de Getafe, un extremo de 28 años macerado en el banquillo desde hace meses, en la lista de prescindibles de Unai Emery el pasado verano, entró al partido en el minuto 87 y en el 95 metió el gol que puede cambiar el curso de la liga más poderosa y divertida del mundo. Fue el 2-1 definitivo. En la última jugada. Así se impuso el Aston Villa con la colaboración de este suplente providencial en una última oleada que acorraló al Arsenal en su área. Villa Park estalló en un grito sofocante y el árbitro pitó el final como quien baja el telón. El resultado, sumado al empate del fin de semana pasado en Stamford Bridge, descuelga al Arsenal del pedestal desde el que lideraba el campeonato con seis puntos de ventaja. Ya solo cuenta con 33 puntos. A tiro del Manchester City, que venció al Sunderland y se quedó a 31, y también a mano del Villa, tercer clasificado con 30.

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