La calma que precede a la tempestad. Tras una contrarreloj por equipos, tres etapas rematadas por la escapada y un desenlace al sprint, el Tour Auvernia-Ródano-Alpes —antiguo Dauphiné— llegará mañana a la alta montaña, allí donde los grandes favoritos buscarán dar un golpe sobre la mesa en pos de adjudicarse un maillot amarillo que, al igual que en el Tour de Francia, es su su ‘Santo Grial’. En el Parc des Oiseaux Villars-les-Dombes, la gloria ha recaído en Wout van Aert, quien ha sido capaz de imponer su punta de velocidad a escasos kilómetros de unos Alpes que mañana comenzarán a dictar sentencia en la general.

