El Vinigate
Fuente: El País Original en elpais.com
En plena tormenta existencial por el Vinigate —el madridismo se siente, casi de repente, obligado a denunciar todo aquello que defendió con uñas y dientes durante los años más feroces del mourinhismo—, la celebración del Mundial de Clubes se le presenta al actual rey de Europa como una oportunidad perfecta para poner en orden sus ideas y reencontrarse a sí mismo, en especial, si termina levantando el trofeo de campeón al cielo de Marruecos: nada como el ejercicio al aire libre para prevenir todo tipo de trastornos, también los del corazón.