Se enreda la madeja del nuevo estadio del Valencia. Situado en la avenida de Cortes Valencianas, una de las principales arterias de acceso a la ciudad, el campo empezó a levantarse en 2007 y se paralizó en 2009 por la llamada ‘crisis del ladrillo’. Desde entonces, el club no ha sido capaz de encontrar financiación para acabarlo. La mole de hormigón lleva parada trece años esperando a que las máquinas entren a despertarla. El club tiene un proyecto nuevo, pero las autoridades políticas de la ciudad no se lo creen. El caso puede acabar en los tribunales y paralizar las obras otro lustro.

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