Lejos de quemarse en el infierno del OAKA, el Valencia Basket lo congeló para mantenerse con vida en una eliminatoria en la que nadie ha ganado en casa (1-2). En otro final ajustado, los taronjas se impusieron al Panathinaikos por 87-91, aunque el marcador no hace justicia a su superioridad. Nunca fueron por detrás en el marcador y llegaron a ganar por 19 (43-62) en un recital de juego.

