El Valencia está tan raquítico esta temporada que el empate en casa ante el Villarreal fue casi un motivo de celebración. Después de varias jornadas batiéndose a navajazos contra rivales del fondo de la clasificación, el Valencia volvió a toparse con el fútbol elegante, el del Villarreal, que entraba en Mestalla con dos victorias seguidas a sus espaldas y la ilusión, aún factible, de la Champions por delante. Todos tenían claro que el equipo amarillo no era el Elche. Pero Jackson, en solo tres minutos, se lo recordó a todo el campo con un tiro a la base del poste.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *