Felix Gall entró en el Blockhaus como un escalador de respeto y salió con otro rango dentro de este Giro de Italia: el de principal amenaza de Jonas Vingegaard cuando la carretera se empina de verdad. El danés ganó, golpeó primero y volvió a dejar claro que, sin Tadej Pogacar en carrera, la ‘Corsa Rosa’ gira alrededor de su figura. Aun así, en la primera gran llegada en alto hubo un corredor que aguantó cuando la subida empezó a quemar. Gall no pudo engancharse al primer latigazo del líder del Visma, aunque hizo algo casi igual de valioso: no desfondarse.

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