Por motivos políticos e ideológicos, Victoria y su marido tenían miedo a las represalias del bando vencedor tras la cruenta Guerra Civil española. Por lo que, entre decididos y temerosos, convencidos republicanos, cogieron el petate para cruzar la frontera, para asentarse en Banyuls-Sur-Mer, a escasos diez kilómetros de Cataluña, su tierra. Aunque les fue difícil al principio, pues no sabían francés y debieron trabajar duro para encontrar su sitio, el tiempo les dio la paz y una familia que todavía sigue instalada allí, aunque pasan buena parte del año en Roses, preciosidad de la Costa Brava. Su nieto, Ludovic Fàbregas (Banyuls, Francia; 26 años) volverá ahora a cruzar esa frontera y alguna más, excepcional pivote en el Barça de balonmano que ya ha firmado para el curso que viene con el Veszprem húngaro. Antes, sin embargo, espera levantar por tercera vez consecutiva la Champions, semifinalista el Barça de la Final Four ante el Magdeburgo. “Somos los mejores equipos de la temporada junto con el PSG y el Kielce porque acabamos los primeros de cada grupo. El Magdeburgo nos ha ganado en los últimos partidos, pero ganas no nos faltan”, resuelve Fàbregas.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *