El camino hacia la final no pasa por un estadio. Pasa por una montaña. España tendrá que escalar diez puertos para eliminar a la Francia más poderosa de los últimos años, una selección que llega al duelo como la máxima goleadora del Mundial, invicta y con un arsenal ofensivo que asusta a cualquiera. Cada etapa esconde una trampa diferente. Algunas invitan a atacar. Otras exigen sobrevivir. Y cuando todo parezca superado, aún quedará coronar el puerto más temible del recorrido. Allí espera Kylian Mbappé.

