Si Álex Márquez estaba en una nube y flotando después de su victoria en el GP de España de MotoGP en Jerez, no eran menos los miembros del Gresini. Gritaron, vibraron, saltaron y festejaron por todo lo alto la victoria de su pupilo en el trazado andaluz. Una fiesta en toda regla. Recibieron a su participante a lo grande y sólo el hecho de que hubiera test provocó una mínima contención.

