El aluvión de dinero que ha inundado la NCAA, la Liga universitaria de Estados Unidos, ha convertido la competición formativa en un actor más dentro del panorama profesional en el deporte mundial. Y las líneas rojas que existían hasta hace bien poco son ahora más difusas que nunca. Un chaval nigeriano de 21 años, James Nnaji, jugador de baloncesto formado en la cantera del Barcelona y elegido en el puesto 31 del Draft de la NBA de 2023, es ahora el protagonista de un movimiento sin precedentes que vuelve a destapar la caja de los truenos en el torneo colegial.

