Hay todavía una importante distancia entre un buen equipo como el PSV y otro como el Sevilla. Los andaluces no pasan por su mejor momento, sin duda. Tienen, sin embargo, cualidades que le hace ser todavía competitivo ante rivales como el holandés, de aceptable juego, pero muy tierno. El Sevilla, por lo tanto, recordó al de las grandes noches europeas para jugar un gran partido y desarbolar al PSV desempolvando su viejo manual. Un libro que describe un estilo basado en la intensidad, la velocidad y la eficacia. Cualidades que se observaron, en especial, en un gran Ocampos, decisivo en el primer tramo de la segunda mitad con un golazo y una asistencia de tacón a Gudelj. Así fabricó el Sevilla el segundo y el tercer gol de una victoria que le acerca mucho a los octavos de final de la Liga Europa, su competición, la que ha ganado en seis ocasiones, más que nadie. El PSV, que empezó dominando, se llevó un buen repaso y lo tendrá muy complicado en la vuelta el próximo jueves.

