La temporada de<strong> Los Ángeles Lakers va camino de recapitular historias de desgracia de toda clase y condición. Cuando el equipo levantaba vuelo tras cinco de seis victorias, otro golpe cayó</strong>. No el hecho de perder ante los Indiana Pacers (115-116), más la forma de hacerlo incumpliendo con los preceptos básicos de cualquier conjunto que quiere ser campeón. En la bocina, teniéndolo ganado.

