Cada vez son más los ciclistas españoles que madrugan, cruzan la frontera y vuelven a casa con una bicicleta nueva comprada en Portugal por cientos de euros menos. El motivo es simple: el país vecino aplica un IVA del 6% a las bicicletas desde 2023, muy lejos del 21% español. El resultado son escenas como la que circula por redes: un ciclista que se levanta a las 5:42, recorre 799 kilómetros, gasta 70 euros en combustible y vuelve con una Van Rysel que en España cuesta 1.700 euros más. Un ahorro enorme que ya no es anecdótico y que se comenta cada vez más en redes e incluso medios (El Confidencial se hizo eco recientemente de esta situación).

wf_cms.rss.read_more

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *