Antonio Rüdiger ha encontrado la solución a sus problemas físicos en Londres. En manos de un especialista que diseñó para él un tratamiento específico, médico y físico, el central alemán ha logrado dejar atrás los dolores de rodilla. Un plan basado en inyecciones y un trabajo pormenorizado que ha funcionado a la perfección y que le permite llegar al tramo decisivo de la temporada al cien por cien. Rüdiger ha conseguido así volver a sentirse como hace dos años: sin molestias en la rodilla y con la sensación de poder competir al máximo nivel cada tres días.

