El duelo se preveía vibrante, pero todo apuntaba a que Suiza partía como favorita. Los helvéticos llegaron a este encuentro en un gran estado de forma y con las dudas ya disipadas tras el empate inicial ante Catar. No tardarían mucho los europeos en adelantarse en el partido con la jugada espectacular de Manzambi y la asistencia posterior a Embolo para poner el 1-0. La primera acción de la segunda mitad sería el segundo tanto de los suizos en un gran disparo de Ndoye que fue imposible alcanzar para Luca Zidane.

