A punto de regresar a una convocatoria del Real Madrid después de nueve meses lesionado, a poco más de 24 horas de medirse este martes a la Juventus en los octavos de final del Mundial de Clubes (21.00, Dazn y Telecinco), a Dani Carvajal parece que se le humedece la mirada bajo la pegajosa solana de Palm Beach. Y no es por el fútbol. O no solo. “He hablado con mi mujer que creo que nunca he echado tanto de menos a nadie como a ellos en este viaje”, contó en el campo de entrenamiento de The Gardens, poco antes de la última sesión antes del cruce. Su mujer, Daphne, y sus hijos, Martín y Mauro, aliviaron sus días sin fútbol. “Intentaba salir de la rutina de la lesión en casa con mi familia, con los niños, disfrutar de ellos… Este año no he viajado y he podido hacer un vínculo con ellos espectacular”.

