<strong>El 30 de mayo de 2019 entre hombro y hombro </strong>de su anatomía todavía no se podía construir una parcela. <strong>Tenía 18 años, jugaba en el Red Bull Salzburgo</strong> y un partido en un terreno ubicado sobre lo que fue una fábrica de azúcar iba a pasar a la historia. El Mundial sub-20 cruzaba en el Arena Lublin polaco a la modesta Honduras con Noruega, una incógnita en la que un semidesconocido, <strong>Erling Haaland</strong>, se tomó el encuentro como si fuera su primer día en libertad. Noruega venció 12-0 a Honduras y <strong>Haaland hizo 9 goles,</strong> un registro de competición de amigos.

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