Llovió a mares, luego escampó, luego empezó a actuar Mondo Duplantis, el prodigio imbatible, de la pértiga, el adolescente del 6,21m, récord del mundo, campeón mundial, olímpico, europeo, campeón de todo, quien con dos saltos llegó a 5,85m y al oro, y luego regaló a la audiencia un 6,06m, récord de los campeonatos para que no se quejaran. Después fue el turno de ellos.

