El Real Zaragoza ha vuelto a las andadas cuando nadie lo esperaba. Cuando el calendario se había suavizado y después de haber hecho lo más complicado: tener la salvación a tiro. El equipo se le ha caído a David Navarro en el peor momento, volviendo a las andadas y dejando unas sensaciones muy negativas. Porque esto ya lo hemos vivido. Con Rubén Sellés, hace unos meses, sucedió exactamente lo mismo.

