El Real Madrid y el negocio de Valdebebas
Fuente: El País Original en elpais.com
En el complicado verano de 2020, el primero de la pandemia, el Madrid no se desprendió de las joyas de la abuela para suavizar el impacto económico de la covid, sino de las joyas de los niños. En esa ventana, el club cerró el grifo de los fichajes e ingresó hasta 101 millones gracias a la venta de algunos de sus jóvenes con más cartel -Achraf (43) y Reguilón (30) a la cabeza-, y a otra decena de operaciones con la cantera de corte menor. Y un año más tarde, todavía bajo el golpe de la plaga, volvió a hacer caja con el entonces alicaído Martin Odegaard (35).