Después de una temporada terrible a domicilio, el Real Madrid ganó el último partido, el que tenía que ganar para acariciar el factor cancha en los playoffs. Los blancos se impusieron al Fenerbahce por 69-74 en un final apretado que, por una vez, supieron resolver. Un triple de Hezonja, que hasta entonces llevaba 0/7, y un tiro a la media vuelta de Lyles fueron decisivos para asegurar los playoffs y casi amarrar una plaza entre los cuatro mejores. La próxima semana, dependiendo de empates y averages, podría asegurarla incluso perdiendo en la última jornada ante el Estrella Roja.

