Hace unos días, el Gobierno de Inglaterra requirió a la UEFA explicaciones por los incidentes que acaecieron antes y después de la final de la Champions League entre el Real Madrid y el Liverpool, pues hubo cargas policiales, ataques con gas pimienta a aficionados -indistintamente adultos o niños- y se postergó media hora el encuentro ante la aglomeración de aficionados en las puertas del estadio por un venta fraudulenta de entradas. “Ante los lamentables hechos que tuvieron lugar el pasado 28 de mayo en las inmediaciones y los accesos del Stade de France, incluso en el interior del propio estadio, el Real Madrid, queremos saber cuáles fueron las razones que motivaron esa designación de la sede de la final y qué criterios se tuvieron en consideración teniendo en cuenta lo vivido ese día y pedimos respuestas y explicaciones que determinen quiénes fueron los responsables que dejaron desasistidos e indefensos a los aficionados”. La reclamación de la entidad blanca, aunque llega seis días tarde, se suma a lo expuesto por Londres al tiempo que desde la UEFA indicaron que se ha encargado un informe independiente sobre los acontecimientos que rodearon la final de la Liga de Campeones. “La revisión exhaustiva examinará la toma de decisiones, la responsabilidad y comportamientos de todas las entidades involucradas en la final”, resolvió el organismo internacional.

